Pese a que no lo nombran, la defensa de Aquiles Alvarez responde a advertencia del Ministro del Interior sobre intento de desmanes en la cárcel del Encuentro
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Abrir publicación original ↗La defensa de Aquiles Alvarez se sintió aludida por el mensaje del ministro del Interior, John Reimberg, sobre una supuesta huelga de hambre y posibles desmanes que se estarían planificando en la cárcel del Encuentro por parte de "alcaldes que quieren ser presidentes de los presos". Existe una carta escrita por un preso para "incitar a la huelga".
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"A quien le calce el guante, que se lo chante", dice el refrán. La 'batalla epistolar' se produjo este 19 de octubre cuando el equipo legal del alcalde de Guayaquil, Aquiles Alvarez, emitió un comunicado para rechazar las "acusaciones del Gobierno" que lo vinculan, según ellos, con una presunta huelga de hambre y desmanes que podrían ocurrir en la cárcel de máxima seguridad conocida como del Encuentro, en Santa Elena. Acusaciones y una vinculación que el ministro del Interior, John Reimberg, no las hizo directamente, ya que no se refirió específicamente a Aquiles Alvarez, aunque sí dio paso a la sospecha la tarde del 18 de octubre, cuando escribió en sus redes sociales: "Hay quienes pasaron de creerse alcaldes a querer ser presidentes de los presos". Y así se prendió la mecha. Ese día, Reimberg advirtió sobre un intento de huelga de hambre y posibles desmanes que se estarían cocinando entre los muros de la cárcel del Encuentro, en Santa Elena, donde están detenidos personajes de la política ecuatoriana, entre ellos el alcalde de Guayaquil, Aquiles Alvarez; el exministro del Interior José Serrano; el exasambleísta Pablo Muentes, y el exvicepresidente Jorge Glas. "Que hagan teatro, que hagan campaña, que hagan berrinche... pueden pararse de cabeza y hacer todas las huelgas que quieran, pero no van a doblegar al Estado", anunció el ministro Reimberg, sin identificar a los sospechosos. Pero los abogados de Alvarez se dieron por aludidos y no quisieron quedarse en silencio. En un comunicado aseguraron que "durante los últimos 14 días, Alvarez ha permanecido estrictamente en el policlínico del centro penitenciario, sin contacto físico con otros PPL (personas privadas de la libertad), por lo que descarta cualquier participación o liderazgo en las protestas". La defensa aseguró que "el propio alcalde indicó que el Servicio Nacional de Atención Integral a Personas Adultas Privadas de la Libertad (SNAI) ya conoce la identidad del recluso que redactó la carta que incitaba a la huelga", por lo que exigen una pericia grafotécnica "para cotejar la escritura y demostrar de forma fehaciente que no pertenece a Alvarez". El equipo legal denunció que Aquiles Alvarez "está siendo utilizado como un distractor del Gobierno frente a sus crisis" y que "ha sufrido medidas arbitrarias, como la retirada de su Biblia en señal de castigo por hechos totalmente ajenos a él". Finalmente, pidió una disculpa pública a las autoridades.
